En lo más profundo de nuestro corazón hay un anhelo constante de regresar al amor, de volver a la paz que solo el recuerdo de Dios puede darnos. Este anhelo no es casual ni pasajero; es la huella eterna de nuestra unión con Él. En Un Curso de Milagros, el Capítulo 12, Sección II, titulado…
