La contemplación va más allá de sentirnos tranquilos o desconectarnos del ruido externo; es un espacio íntimo donde el alma descansa sin palabras. No es pensamiento, ni análisis. Es un silencio tan suave que abre la puerta a la Voz que siempre habla desde dentro. Practicar contemplación es literalmente aprender a no hacer nada mentalmente….
