En un mundo lleno de distracciones, preocupaciones y conflictos, muchas veces nos alejamos del amor de Dios sin darnos cuenta. Nos dejamos llevar por la prisa, por nuestras propias inseguridades y por el miedo a no ser suficientes. Sin embargo, el amor de Dios es constante e inmutable; siempre está presente, esperando a que nos…
