Querido lector, Agosto es una invitación sagrada:volver a casa, al amor, a Dios. No importa cuán lejos creas haber ido. No importa si te perdiste en el ruido del mundo o si has sentido que te desconectaste de tu propósito. Dios no se ha movido. Su paz permanece intacta dentro de ti, esperándote. Este mes…
